9 abr 2015

Sendero

La monja lo encontró borracho y vomitado en el medio del paradero y le sugirió que tomara el sendero de Jesús.  Él se tocó los bolsillos vaciando monedas de pesos y dos mentitas. “No tengo ni para llegar a mi casa, harto más caro me saldría llegar donde ese hueón”.  

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