3 ene 2013

Experiencia religiosa: el brasilero

Esto lo decidí ayer, hacerme un brasilero y escribirlo para contarlo. No porque me quiera hacer la bacán y decir "tengo la chumi pelá" sólo porque de verdad cabras es una experiencia pal pico extragravitante y espacial. Llegué donde mi depiladora estrella; la señora Julia Piña. La he visitado por tres meses seguidos y de verdad es la mejor. Un poco seria, debe ser bien facha, no tiene hijos pero está casada. Te reta cuando pones mal las piernas pero es chistosa y de verdad ya le tengo cariño. Tanto cariño y confianza que ayer llegué y me saqué los calzones, era peor que con el ginecólogo. Yo no tenía taaaanto pelo abajo, pero tenía. Cuando me pasó la primera pasada de cera me dije "chucha, qué estoy haciendo". Filo, le di no más y paf. Me mandé un "cresta" y retorcí las piernas. Paf dos, chucha que duele, pero no me salieron lágrimas. Después de 5 minutos ya no tenía ni un solo bello púbico (que fea palabra) y me miraba y nunca la había visto así. Era extraña pero suavecita... ajajajaja. Ya fin de detalles vaginísticos. Quiero hablar ahora de los pro y los contra.



Pros (hasta ahora)
1. Se siente suavecito y limpiecito
2. Al pololo le encanta (de verdad que sí!)
3. Cuando se lava es mucho más cómodo todo
4. Me siento más mina

Contra
1. Por la chucha que duele hasta el alma.

Como ven sólo hay un contra y los demás son puras buenas ondas. La chumi depilada es una buena alternativa para el verano, para gozar gozar, para sentirse mejor con una misma. 

Les dejo los datos de la señora Piña: 
Fono: 234 91 16
Providencia 2550 local 12, Galería La Fuente. 



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