Si hay a alguien a quien no le puedo fallar, es a mi misma. Si me hice una promesa, debo cumplirla. Si me hablo a cada rato es porque confío en mí. No cometas un error contigo Vivian. Sé la mejor en lo que haces, perdona, olvida, parte de nuevo. Parte de cero, cumples tus sueños, sé buena persona, sé buena mujer, come bien, piensa, piensa lo que dices antes de hablar. Cumple tu palabra contigo, pero preocúpate del resto, no de lo que piensan, no de lo que dicen, sí de no lastimarlos. Asegúrate de escucharte a ti misma. No dejes que el tiempo o la edad confluyan en tu contra. No dejes que el pasado te haga sentir mal, porque lo que viviste ya pasó y no lo puedes cambiar. Hoy todo está mejor, es cierto. No tienes que complicarte tanto. No todo pasa igual para todos. El mundo no funciona así, hay gente que actúa por moda, tú tienes esencia, recuérdame, recuérdarte cuando niña, cuando escribiste un libreto para una obra y tenías catorce y tu papá se dio cuenta por fin de tu... No se si llamarlo talento, pero era algo especial. Recuerda las obras con tus hermanos, cuando pasaban tardes enteras inventando juegos distintos. Cuando hacíamos actuaciones frente a los amigos de los papás. Recuerda cuando ayudabas a la gente en la U. Cuando recogiste gatitos. Sólo te falta constancia y más fuerza de voluntad.
Entonces no me debo fallar. Cuando las cosas salen mal, es porque nos fallamos a nosotros mismos. Actúa dependiendo sólo de ti, de que dirás tú, de que te dirás a ti misma.
Es difícil crecer, Ojalá mis hijos lean esto cuando comiencen esta etapa. Es complicado darte cuenta de que ya creciste y que no has hecho todo lo que quisieras. Ustedes cumplan sus sueños, los que quieran, lo que les diga su corazón. Pero tengan claro que la vida pasa rápido, muy rápido.