3 oct 2015

Victoria

Mientras todos avanzaban, Victoria García iba en reversa. Temerosa de que llegara el toque de queda, aumentó la velocidad para tirar el cuerpo moribundo de su ex amante, cerca de la Posta Central. - Ahora sí, dos pájaros de un tiro- dijo. Con la presunta muerte de Magdalena, ella culparía a su padre del siniestro y pondría fin a su cólera eterna. 
Lo que Victoria no sabía era que, al igual que todo, nada salió como esperaba y gracias a eso la rabia comenzño a tomar espacios silenciosos de su cuerpo.
Recordó los almuerzos miserables de su madre, las lecciones violentas de su padre y los besos de su prima Magdalena, no pudiendo evitar gritar destrozando su garganta y golpearse contra las paredes. Cuando sintió que la resequedad de sus ojos no le permitía ver, tuvo un dejo de claridad para terminar ese día como debía serlo. 
Calculó la llegada de Vicente García, esperándolo con su cuerpo aun tibio y desnudo, colgando de la viga del comedor. Esa fue la victoria de su vida.

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