4 ago 2015

Prohibición

Prohibido decir que tengo ganas de preguntarte todo el tiempo que mierda sientes por mí. Cómo es que puedes estar días sin hablarme y luego en una noche tocarme como si se acabará la vida. Como si tuvieras prisa y miedo de que lleguen las 9 y ya esté claro, y que nada vuelva a ser igual.

Prohibido decirte que cada día me gusta más tu humor, tu cara y tu pelo. Que no hay día que no tenga espasmos pensando en tus dedos y en tu boca y en tu...

Prohibido mirarte en las tardes, pasar por tu lugar y saludarte diez mil veces y sentarme a tu lado y hablar de la última serie y que me muestres tus dibujos y yo mis poemas.

Prohibido comenzar a ser una joven adolescente, porque ya somos muy adultos para sentirnos así, para exponernos de esta forma. Las personas nos temen, nos prohíben sólo porque ellos no se atreven a querer como nosotros.

Prohibido decir que te tengo ganas de 1 a 3 y de 7 hasta que alcancemos. Que el túnel y su taco es lo mejor que me puede pasar cuando voy contigo porque podemos mirarnos y olernos y no decir nada pero sentirnos bien.

Prohibido actuar como si algo pasara entre los dos, como si nunca se nos hubiese pasado por la cabeza agarrarnos, pegarnos y tirarnos.

Prohibido sentir confusión, porque ambos sabemos las reglas de este entretenido juego. La regla es que no existe tal juego y es imaginación de nuestras mentes drogadas y nuestros cuerpos alcoholizados. 

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