Aunque esto siempre debió llamarse "A la mierda los límites",
vamos a pretender que límite1 es lo correcto.
Lo que esperas
Lo que la consciencia espera que decidamos.
Límite 1.
Frontera autoimpuesta.
Mantenernos al margen.
Tú afuera del techo a la izquierda, yo adentro por la derecha.
Para ser sincera, nunca había escrito un límite 1.
Te mentí (Perdón)
Pero sabía, muy en mi inconsciente que existía uno.
Y ahora lo escribo (porque presiento que lo leerás)
Te miento siempre.
Y tú a mí y claro, se transforma en un vicio.
De mentiras, de adrenalina, de misterio y volvemos a los límites...Porque sin ellos (todavía no sé que son) nos vamos a la mierda.
Si lo ponemos en un papel,
si pudiéramos dibujarlo
sería tratar de separar el cielo del jardín
con un trazo que se llamaría límite.
Muchos límites
Y al final queda en eso.
Letras, trazos de colores, de lápiz mina, de plumones, de arena.
Como cuando pasas el dedo por la arena
y luego viene alguien y lo pisa, lo borra.
Así es nuestro límite1.
Frágil, olvidadizo, pero consciente que debe permanecer.
Ajustarse a las acciones y decisiones.
Límites: "Atenerse, ajustarse alguien a algo en sus acciones, ceñirse".
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