24 oct 2012

Malos consejos


Cuando niña tuve dos malos consejos de una misma persona. Los dos los tomé al pie de la letra suponiendo que esa adulta lo hacia y le resultaban. El primero fue con respecto al Emulsionado ¿lo recuerdan? era como una crema en aceite que te dejaba la piel con más grasa que un pollo frito. Ella se lo echaba en el pelo para que le diera brillo y quedaba más liso. A mí me quedó como un nido de pajaritos. Mi papá tenía una junta con sus compañeros de trabajo, con toda las familias, con piscina, asado, etc. Yo para hacerme la linda y con todas mis contradicciones y depresiones internas y odiando mi peluca de león, me tiré la mitad de la crema, me hice una trenzas y paf. Me vio mi viejo y me llevó de una a lavarme el pelo en la tina retando a mi mamá por mi culpa. Mal. Tuve que ir a la fiesta con el pelo como jackson five, pero ya ni me acuerdo si sufrí o no, yo creo que no. La segunda fue de más grande. Saliendo de mi casa, ella me dijo que si hacia ejercicio no tomara agua porque así retenía más líquido. Ella regia, flaca y con tres hijos acuesta... yo dije, esa es la papa. Como cuando pensaba que haciendo pequeñas cosas podía ser más flaca. Como dejar de mi tremendo plato de arroz con carne, la mitad  de la mitad de la mitad del arroz. Pero nopo, la HUEVA era totalmente distinta. Hay que tomar como 2 litros de agua diario, se haga o no actividad física. Así el cuerpo se limpia y toda esa shit de la vida orgánica. 
Así, me gané los dos peores consejos de la vida. Todavía veo a la mujer y hasta le tengo cariño aunque sé que su vida está llena de malos consejos que nunca volví a tomar.

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