26 nov 2009

9.01.2009



1,2,3 stop.

No es que tenga tiempo pa andar escriendo webás en el blog de mierda
sólo que hoy sentí la necesidad de agregar cosas que tenía anotado por ahí.
Esto también es pal niño del lado
Tiene una explicación, no es porque si.
Cuando estoy pensando en algo o alguien... para que me de alguna respuesta... abro mi mini poemario y leo, esto leí contigo:

La pajita

Esta que era una niña de cera;
pero no era una niña de cera,
era una gavilla parada en la era

Pero no era gavilla
sino la flor tiesa de la maravilla

Tampoco era la flor sino que era
un rayito de sol pegado a la vidriera.

No era un rayito de sol siquiera:
una pajita dentro de mis ojitos era.
¡Alléguense a mirar
como he perdido entera,
en este lagrimón, mi fiesta verdadera!


Obreras

Taller de costura
de la camisería Matas

24 de noviembre de 1924

Uno de los fenómenos sociales más importantes del siglo XX es la incorporación de la mujer al mundo del trabajo. Del millón 600 mil mujeres que vivían en el país en 1907, casi 347 mil trabajaban. La mayor parte de ella ejercía como modistas o costureras, empleadas domésticas, lavanderas o artesanas.
Pero hacia 1920 aumentó el interés por las actividades que salían del ámbito de lo doméstico, con lo que se incrementó la presencia femenina en la industria, que ocupaba a casi 150 mil mujeres al comenzar la segunda década del siglo.
Este fenómeno propició la formación de los primeros sindicatos femeninos. Estas formas de asociación, que procuraban mejoras materiales y sociales para las obreras, fueron uno de los antecedentes de la organización femenina por la consecución de derechos civiles y políticos.



(Láminas 07, memorias de mi Santiago)

Poderosa

La cinta estaba quieta en mi muñeca. No había forma de que escapara, menos con el manso deseo que había pedido. La mía era la más nueva, la más firme, la menos cumplidora. Naranja por defecto y traída exclusivamente de Brasil. Pedí sin apuro, era bien lógico que mi deseo jamás se cumpliría. Pero ayer pasó algo extraño. De partida fue una noche sin mucho sueño y bastantes pensamientos, entre que le abría la ventana al pintor y me daba vuelta para ver las fotos de mi pared comenzaba amanecer. Abrí mis ojos a las 7.30am y la cinta naranja estaba delante de mi y no en mi muñeca. Me toqué con incredulidad pero era cierto. Ya no estaba donde debía y eso significaba que el deseo se cumplía. Pero lo más raro de todo (cosa que no especifico la Andre) es que la pulserita no se cortó, no se rompió solo se desató. Es como si alguien en la noche hubiese jugado un buen rato en mi y con deseos de hacerme un favor, desató con cuidado los mil nudos. Entonces me pregunté si el deseo se cumplía sólo si la cinta se cortaba o también si se desataba. O si se desataba era porque tenía que volver a pedir un deseo por que el que pedí era imposible... Llamé a la andre y con su risa contagiosa me dijo: nah, es obvio que se te va cumplir, si mas encima apareció en tus ojos...

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