¿Qué tan cool es ser joven? Muchas veces me he dicho a mi misma que esta es la mejor etapa de mi vida y me he impuesto disfrutarla al máximo. Fiestas, conocer gente, acostarme con hombres, estudiar, no dormir, bailar, drogarme, cambiarme de trabajo, viajar, cometer errores (de los que no me tenga que arrepentir por el resto de mi vida, sólo de esos donde la culpa dure tres días máximo, como dice la Kami). Donde la juventud me da permiso para tomarme un fin de semana sin hacer nada, echada en mi cama, viendo películas robadas que aún no están en el cine nacional y no sintiéndo ni la mínima capa de culpa, que cualquier otra persona mayor podría sentir. Tendrá que ver con un tema de responsabilidades y compromiso, esto de tener/deber crecer?
Bueno, así lo plantea "While we are young" la película de Noah Baumbach, donde actua la seca y mina Noami Watts y el (para mí) sobrevalorado Ben Stiller (me carga, me carga, su cara de nada y sobreactuada boca). Además de Amanda Seyfried y el feucho pero no menos galán Adam Driver.
Con una bacán pero ya vista millones de veces, puesta en escena y dirección de arte muy loquilla y media hipster, la película nos presenta una pareja de geniales productores/directores de documentales que viven como cualquier persona a los 44 años, pero que se topan con unos efervecentes jóvenes de 24 años que le enseñan una nueva forma de vivir. Volver a lo antiguo, cuando los adultos pensaban lo que la llevaba era la tecnología y la Redes Sociales, el contacto a través de un smartphone y el silencio en cualquier junta con amigos de la misma edad.
Podemos ver y apreciar cómo una pareja le enseña a la otra las "nuevas" relaciones y sentirse vivos una vez más, dejando de lado estas normas de los humanos, de ir pasando etapas e ir agarrando los convencionales ritos por los que ya están pansando tus amigos y por los que pasaron tus hermanos grandes y tus padres y abuelos.
Lo que me gustó de la película es que me hizo sentir lo equivocados que estamos todos con esto de la juventus y la adultez y la separación que todos intentamos generar... Vernos, sentirnos y vestirnos acorde a nuestra edad vale callampa. Adoptar una foma de vida porque los años "pesan", vale hongo.
Aunque la película se vuelve demasiado lineal y predecible, vale la pena verla, sobre todo para los que estamos en el limbo de no saber qué hacer con estos 28, casi llegando a los 30, para los que aún vivimos con nuestros viejos, en la casa de ellos y que según estas reglas de mierda (quién fue el hijo de puta que las inventó?) estamos retrasados... Al ver esta peli, comprendemos que cada uno ve cómo vivir y cómo tomar los tiempos, lo más importante es la sinceridad y honestidad con la que vivimos.
V.

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