Se despertó tarde.
Para variar le quedaban 2 minutos para bañarse, vestirse, arreglarse, arreglar la mochila y partir. Pero cuando pensó que en ese poco tiempo no alcanzaría ni a desvestirse, hizo todo lento. La tardanza ya estaba. ¡Ya está! dijo.
Prendió la tele, se quedó mirando, desenchufó el celular del cargador y cachó que la estaban llamando. Ya tenía llamadas perdidas, eran las 08:35.
Del otro lado le gritaron ¿Qué guea hací en el matinal!?. Era su mejor amiga.
¿Qué cosa?... Silencio perpetuo, es como si todo se hubiese callado en el mundo y el universo para volver a escuchar la pregunta. ¿Gueona, qué haci en el matinal? ¡pon el canal 13!. Buscó el control sin apuros porque se imaginó una broma desagradable, como que en el matinal hubiese una mina muy fea, o un travesti o hasta un animal. ¿Qué onda le preguntó? no entiendo nada. La amiga al otro lado del celular le había dado un ataque de pánico/risa y no podía responder, solo dijo...¡ahora ahora! ¡mira ahora! Dio vuelta la vista al televisor y se vio al lado de los conductores, sentada, en vivo, conversando, riendo, bañada, peinada, maquillada. Se miró en el espejo de la pieza y volvió a mirar el televisor. Era ella, no había duda, pero qué mierda puede estar haciendo en un matinal a esa hora, tan arreglada. Sin duda la otra Vivian no se había quedado dormida.
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