Luego y al finalizar el día, se me ocurrió otro proyecto. estábamos con pololo viendo House of cards y nos dio la terrible de hambre. Fui a la cocina y sólo habían tallarines que quedaron del almuerzo. Los calenté, le eché un quesito derretido y paf. Subí las escaleras y estaba todo oscuro, así que nos acomodamos y comimos del mismo platito de marinerito. Dos tenedores, el me lo pasaba y yo a él...¡Ñami! y descubrí en un segundo que ni siquiera veía lo que comía, sólo lo sentía y me dio gusto. Y pensé inmediatamente en todos los ciegos de este país que comen así cada día (y que hacen todo así, a oscuras). Sentí extrañeza y cerré más mis ojos para cachar cuán más oscuro podría estar y me metí un par de tallarines. El proyecto sería en un restoran y se le invitaría a la gente a comer pero sin ver. Nada asqueroso, comida típica, pero que se ve fea en el plato, entonces le preguntaríamos cómo encontró la comida...Sin prejucios.
oohh, qué buena idea! Yo voy a tu restaurante!
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