13 feb 2013

Amour, para valientes



Desde hace años que sigo la obra de Haneke. Me gusta su simpleza y profundidad. Me gustan sus historias fuera de lo común, pudiéndoles pasar a cualquiera. 
Ayer vi Amour, su última peliculaza. Yo no sé de cine, ni de nada relacionado, yo sólo he visto muchas películas en mi vida y hay algunas que me conmueven, me hacen llorar o no me provocan nada y las paro a los 5 minutos (como crepúsculo). Bueno, hace mucho o quizás nunca había sentido tanto con una película, como con Amour. Desde el principio hasta el fin. Con esas tomas tan de Haneke, cámara quieta, el espacio que está ahí y él con un arte perfecto la va llenando de personajes. Ubicar a los elegidos en el espacio estratégico y la música. Cuando veía la película pensé que "Puta que hay que saber cosas de la vida para hacer una película". Pensé en el Nico López, que sé que se esfuerza para hacer sus películas, pero que no logra nada por la falta de cultura quizás, de experiencias... no sé. La cosa es que este viejito me apasiona. Me emociona. Así le decía a mi pololo ayer... estoy emocionada viendo la película. 

Definitivamente si alguien tiene unos papás viejitos, o abuelitos viejitos, no sé si logren ver la película completa o queden "bien" luego de verla. 

Me caben muchas dudas de que si nosotros, en esta realidad chilena podamos vivir una situación como la que describe Michel.  La verdad es lo que dudo mucho. Pero aunque no tengamos esa realidad tan cerca, de todas formas la película nos llega. Es esto, tan simple como el amor y sus matices y sus raíces y sus patas. 

No quiero contar nada de la película, para que los que se atrevan a verla, sientan de modo personal. 

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