Mi papá siempre tiene historias y ejemplos para todo!, más ejemplos que nada...igual que todos los papás. Pero lo especial de él (para mi) es que tiene consejos para la salud. Siempre nos cuenta historias medias tristes y trágicas. Todavía recuerdo cuando nos contó que a la Cristi (una niña que perdió sus dos piernas en un accidente en Puerto Montt) les regalaron unas zapatillas de fútbol para sus prótesis... Todos lloramos. Ella es del colo y fue un regalo súper bonito y especial, porque no porque no tenga sus pies, no podrá caminar. Sépalo y para que no se ría, se lo aclaro.
Bueno ayer nos contó otra historia, quizás no tan triste, porque el accidentado tuvo la culpa. Mi papá dice que siempre, en todos los años que lleva en el Hospi, llegan al menos un güeón(a) tetrapléjico por tirarse curao a la piscina en un paseo de curso o de oficina. Él nos dijo (a mí, mi mamá y mi hermana) que comentáramos esta historia, que la contáramos para el bien de todas las personas, porque uno nunca sabe cuando te puede tocar la mala suerte y uno nunca sabe cuando te puede tocar un amigo(a) reagüeonao.
Este tipo que no puede mover nada, solo los ojos y un poco modular con la boca. Estaba de paseo de oficina y medio curado se tiraba a la pisicina. Al parecer y por los datos rescatados, la esposa y los amigos le advirtieron que no se tiraran, pero él no hizo caso.
No recuerdo cuánto me dijo mi papá que lleva en el hospital, pero ayer me dijo que al principio su esposa estaba enojada, que llegaba con un ánimo extraño a ver a su esposo y lo peor, es que el hijo parece que prefiere ver a su padre muerto que verlo inmóvil.
Una historia triste, para que tengan cuidado!!! Por favor, no se hagan los bacanes, ni los héroes ni los guardianes de la bahía. Respeten al mar, respeten las piscinas, tranquilitos, aprendan a nadar y con responsabilidad y precaución siempre. Gracias.

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