23 nov 2012

M de Manuel

No me acuerdo del último momento que compartimos juntos. Me acuerdo de varios pero no del final. Me acuerdo perfecto cuando tomábamos once y mi mamá nos contó que estabas enfermo, en el hospital y hace 15 días. Qué rabia!, qué rabia! no haber sido más grande y que me hubiesen tomado en cuenta antes para ir y poder haberte abrazado y tocado tus manos gruesas y con arrugas, el pelo canoso y tu gran nariz. 
Ayer se cumplieron 12 años de que no estás y lo encuentro un poco injusto. Me acuerdo perfecto cuando supe que ya no estabas. Me caí, me derrumbé en la calle de piedras. Vi a mi abuela sentada en el último lugar de la galería, sentadita, tranquila pero llorando. Me acuerdo también cuando te velaron, toda la gente que te visitó, toda la que se fue a despedir de ti en el cementerio. Me acuerdo perfecto al año siguiente, cuando te prometí que si tenía un hijo le pondría Manuel, igual que tú. 
Hoy sigo soñando contigo. Ayer te sentía un poco más cerca. Lo más injusto es que dejaste sola a mi abuelita, ella te necesita aún más que todos nosotros, pero yo pienso en ella siempre, aunque muchas veces no haga nada por hacérselo saber. 
Acá estamos bien, ¿y tú tata, cómo te va?

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