26 nov 2012

El oficio

Peluquera siempre quise ser. Cortaba el pelo de las muñecas, de las mascotas de los hermanos. Siempre quise tener un abuelo que me enseñara a hacerlo; porque creo que no hay nada más lindo que adquirir un oficio de alguna otra persona. Tuve un abuelo peluquero, pero ni mi papá lo conoció. Ganarse la vida con una profesión está sobrevalorado, sobreendeudado, sobreestresado. Las personas no tienen para qué ir a la Universidad a estudiar, si tenemos recursos de sobra para aprender y realizar. Me di cuenta cuando viajaba al campo y en Chimbarongo vi el mimbre. Ojalá nunca se perdiera esa tradición. Enseñar a realizar cosas que la propia naturaleza entrega. Traspasarlo de generación en generación y así ganar vida. Porque estamos acostumbrado a ganar plata pero eso no hace felicidad. Queremos ganar vida, tiempo y oficios. 

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