Soy una persona normal -o por lo menos eso creo- Y como soy del promedio de chilenos que gana poco, no hace mucho y no conoce tanto, creo que las marcas también me hablan a mí. Sí, soy parte de la otra moneda, de la que tiene que vender escribiendo. De la que tiene que conmover, hacer cambiar de opinión o generar distintas conductas en una masa de personitas. Entonces, también soy parte de esa gente que se aburre de que le digan siempre lo mismo, de que crean que son tontos, de que te motiven cuando en verdad no te están motivando nada. La publicidad (sobre todo la digital) cansa como un mal pololo, que cree que te está haciendo tener el mejor orgasmo de tu vida cuando ni siquiera te moja un poco. Y lo digo de verdad, trabajando en una agencia donde día a día se ve, se mira y se trata de masturbar a la humanidad. No hay nada más falso que los llamados que ocupamos actualmente. No hay nada más falso que pensar que la gente es tonta y no hay nada más tonto que los publicistas - nosotros- creamos que la gente no se da cuenta.
Por eso propongo hablar desde la verdad. Desde cuándo la publicidad se volvió tan corrupta, tan mentirosa, tan asquerosa???. Nosotros somos gente buena, gente que quiere hacer el bien, muchas veces comandados por clientes corruptos que se cagan a los chilenos. Pero no por eso nos tenemos que contagiar de eso. Hablemos desde el amor, hablemos desde su postura, hablemos con ellos y pensemos qué quieren realmente. Pensemos que nosotros - la mayoría- no viene de cuna de oro, compartió, estudió y se enamoro de esa gente que ahora queremos engañar.
Pensemos que la vida es una sola y que nuestro destino no era venir a vender "la pomá".
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