8 jul 2012

Dejar la suerte

Suerte; será un tema regular en mi blog porque me siento tocada por ella muchas veces. Una es en las relaciones de pareja que he tenido. Siempre las he elegido yo, siempre las he terminado yo. Siempre en mi vida he estado con los hombres que quiero, que yo elijo y sí, han sido lindos, feos, grandes, chicos, pobres, ricos, amargados, felices, niños y viejos. Así de todo y con suerte he sido feliz con todos, a todos los que querido tanto como para enamorarme pero ahí venía el problema, nunca lo hice, porque si no me quería yo misma ¿cómo voy a querer a otro? Ese fue el gran problema de todo... YO, y la suerte no se mete en el cuerpo de una, anda alrededor no más, entonces la suerte no me servía pa mí misma. Y siguió así hasta los 24 años cuando la suerte se detuvo y le dio por meterse a mi cuerpo y ahí encontré al gancho. ya lo había visto pasar pero esta vez se detuvo y hablamos y nos besamos y abrazamos con tal que me enamoré. Fui su novia feliz pero también triste y deprimida. Tan insegura que le buscaba novias en la calle. Todas valían más que yo, todas eran más lindas o más bacanes que yo, Recuerdo varia ocasiones cuando pasaba una por al lado y trataba de mirarla junto con él, como encuadrandolos en una foto, y siempre sentía que sus fotos sería más lindas que las que tiene conmigo. A ese extremo de idiotez. Con una desconocida me llegaba a comparar. Sin saber lo que valía como persona; porque en mí por suerte, mi interior es lo más rescatable. Fue así como la suerte me acompañó por días y noches encantadoras. Era como un sueño. En serio, de esos que una dice...a ver pillízcame. Entonces pensé que no lo merecía y por eso quiero dejarlo ir, a él y a la suerte.

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