23 may 2012

Combate


Un espacio nunca visto separaba los pies de la espalda siguiente. Un pasillo oscuro, la luz roja del principio que en realidad era el final y el sabor a rabia inauguraban la competencia. Hacia el lado se sentía su olor, al otro solo ronquidos.

Lo miro y la realidad gana, sus ojos van puesto en el libro. El sonido de su chaqueta contra el respaldo logra una victoria a la imaginación y siento su mirada intensa en mi cara. La verdad es que no creo que vaya leyendo, pero la realidad vuelve a ganar y da vuelta la hoja. La imaginación dice que sus ojos están perdidos tratando de convencerme de que se me pase el enojo. Miro en realidad y él solo sigue leyendo. Un locutor relata que el viaje acaba antes de llegar, las luces se prenden, el espacio se encoge el combate termina y ambos se da por vencidos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario