Mirando unas botellas rellenas de mermeladas, distintas a las que venden en el supermercado, imaginé que la personas que ideó esas recetas las hizo hace mucho tiempo y pasó sus libros de generación en generación. Ahora lo tomó la nieta y gana mucha plata vendiendo sus cosas ricas, únicas e interesante. ¿A qué viene todo esto? Es que me dio envidia no haber recibido ninguna herencia como para ganar plata. Claro, soy súper mal agradecida, porque mis familiares me han enseñado todo lo que soy...y toda esa mierda que siempre se dice. Pero jamás me enseñaron un oficio, secreto o alguna wea que me sirva ahora para ser una emprendedora y ganar plata sin tener que estar sentada en una silla cumpliendo con lo que estudié sin tener ningún pitutito extra que puta que serviría en estos tiempos.
La cosa es que también recordé que en donde nací, lo típico que se pasó varias generaciones pero que paró una antes que la mía, era vender gallina. Tengo el recuerdo intacto de como amarraban las gallinas a una camioneta y en posición invertidas todas las plumíferas blancas viajaban con calor o lluvia ofreciéndose como vil putas. Este año supe que algunas se vendían a 100 pesos!!! sólo porque eran viejas y casi no tenían carne. Pero era un oficio medio feo, bastante terrible encuentro yo.
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