12 mar 2010

T de terremoto

A veces tengo que poner mi mano para sentir si lato o no lato.
Es que hace dos semanas el remezón que dejó con una cicatriz e historia de por vida a nuestro país a mi no me paro ni un pelo. No recuerdo haberle temido a los temblores y para mi y en mi situación, este sólo fue un temblor fuerte y largo. Aparte, estaba con el hombre más fuerte que me protegió entre sus brazos; menos iba a temer. 


La cosa es que veo las noticias y a los periodistas que tratan de agravar más la situación para darle sintonía a su casa televisiva y me apetece tirarles mierda y eso hace que no me involucre, que no sienta tristeza verdadera. Solo racionalmente sé que quedó la cagá pero de corazón no me provoca nada. Me dan ganas de ayudar pero solo para ser útil, no porque me nazca. Es que no viví el asunto trágicamente. No me asusté y a mi familia no le pasó nada grave y puede sonar egoísta lo que escribo pero prefiero eso a ser mentirosa. Prefiero ser sincera y dar la cara. Ojalá a la gente que les afectó este sismo sepa recuperarse. Yo creo que la ayuda siempre va estar, ojalá tampoco se aprovechen y quieran todo en bandeja. Es notable como en una semana se han puesto las pilas, desde todos lados y han ayudado, ojalá fuese así siempre y no tengan que ocurrir desgracias como estas para saber que Chile si puede salir adelante. Me gustaría que hubiese un terremoto en la educación y en la delincuencia para que de una vez por todas actuaran así como lo hacen ahora "con urgencia y rapidez". 


Vendrán más desgracias para este país, estos cuatro años serán recordados siempre y los del otro lado podremos decir: se los advertimos... Chile no es tonto, pero a veces me dan ganas de tirarle las chasca pa` que despabile.

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