Me acosté arropadita y en la esquina de la cama. Me quedé despierta un rato mirando su carita por si necesitaba algo más pero sus ojos me indicaron que ya había caído. Me di vuelta para no molestarlo y me pregunté la hora; en la mañana me tenía que ir temprano. Salí de la cama y caminé por la vereda de mi casa. Mi hermana regaba el pasto infinito y me empezó a mojar. No me pareció cómico y le dije que parara; mojaba mi computador, pero ella me odiaba y me lo gritaba en la cara. Subí al baño y de pronto entró Felipe. Me pareció extraño verlo en mi baño, yo lo había dejado durmiendo en su casa. Me tomó fuerte y me dijo "negra, negra, estay soñando". Y efectivamente era un sueño y fuí sonambula y nunca estuve en mi casa y nunca nadie me mojó y traté de abrazar a Felipe fuerte, pero no podía y lo miraba fijo y se desvanecía. Abrí los ojos, Felipe seguía durmiendo a mi lado y me empezaba a dar calor.
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