Pasajero...así pensaba en ti; cuando escuchaba a la gente referirse de una forma extraña a mis ojos (no entendía, nunca entendí por qué los llamaban así). Uno bueno, de esos que viajan en primera clase, que te hacen más grato el trayecto, pero que lamentablemente se bajan rápido. Es que su destino era más corto (no por eso menos divertido), pero fue un buen pasajero, bien comportado, simpático, atractivo, de los mejores, de los pocos. Yo creo (con fe) que quizá se cambió de asiento, ahora viaja en turista; pero de esos turistas graciosos, de los más motivados, de los más aperraos. Un poco más atrás, un poco menos frecuente, un poco menos importante, de los que se olvidan quizás, pero de los que se le tiene un cariño extraño... de esos que cuesta abrirles la puerta pa que desaparezcan por completo.
Se un buen pasajero y toma el mismo bus algún día.
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