Antes todo era más amigable, antes, pero no hace tanto. Debe ser que nos tocó jugar más, interactuamos más, comprendimos lo que era ser grande a través de preguntas a nuestros pares y no por una computadora que te da 242.000 resultados en 0,28 segundos de cómo nacen bebes y esas son preguntas que uno se hace cuando pequeño, pero había discusión no simples respuestas. No había tanta competencia, habían juegos con roles, no a todos les gustaba ser el malo o el pobre, ahora son roles impuestos y hay que luchar por un personaje bueno. Tanta competencia hace mal creo yo, debe envenenar el alma. Y sipo, antes todo era más cercano, con más esfuerzo, con más dedicación. Lo bueno es que pude darme cuenta de eso porque alcancé a vivirlo y también comencé viviendo la comodidad de los niños de ahora, entonces tengo los dos puntos de vistas en mis grandes ojos y ni mucha pestaña me hará no ver que estamos mal cabros. Pero ni tan mal.
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