26 nov 2009

5.23.2009



Perdonable.

Un auto normal, rojo de apariencia. Como para un tipo normal, con familia normal y un trabajo normal. El auto no era el problema, el problema siempre fue él. A sus 48 años había logrado tener un departamento en donde NO vivía, un auto rojo añejo y una hija con 9 dedos. A todo lo que tenía le faltaba algo, su vida era inconclusa y adivino que su muerte será peor. Lo triste de este hombre es su forma de hablar, todo le da pena y con el acelerador puesto se le entiende bien poco, pero se nota que es una buena persona. Lo conozco hace más de 15 años y jamás pensé que me iba a enterar de semejante revelación. Se nota que el tipo está solo y se siente solo pero su vida es así y está resignado. Ahora todo se basa en sexo "culear, culear que el mundo se va acabar" es su lema de vida. Y según él disfruta más con prostituas que con mujeres "de bien". Dice que a veces hasta le han tocado más limpicitas y se cuidan porque es una exigencia del trabajo, que tampoco va a subir cualquier cosa al rojito. Aunque con la última el asiento quedó doblado de tanto follar. No es la primera vez y no será la última, dice que hasta que el de abajo aguante seguirá con las mujeres y es que no encuentra nada mejor que montarse en una de "esas". Porque ha tenido la posibilidad de quedarse con la madre de su hija (que es una muy buena mujer) pero él no pudo, no aguantó el encierro, se encontró muy poca cosa, un hombre inconcluso, un poco hombre y yo digo que hay peores que él, pero no lo conozco tan bien como para defenderlo aunque un ex-profesor te cuente que se acuesta con prostitutas y que anda todo el día caliente, me parece una persona valiente y sincera y esos dos valores son mucho más respetables y dejan su calentura muy por debajo de mi pensamiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario