querido transporte
No creo. Ni es mis sentimientos ni en los del señor con mal olor del metro
No creo que se solucione ni mis pensamientos ni el atochamiento de gente.
Desde que nació la gran idea de cambiar nuestro transporte público, cambiaron varias cosas dentro de mi. Sin querer se volvió una revolcución sexual. No sé que similitud pueda tener... quizás el verde de las micros me calienta. Lo que tengo claro es que cada día tengo menos ganas de tomar ese metro. La idea me provoca nauseas, ganas de llorar, asfixia y sudor... no presisamente sudor y ternura... más bien de odio. Asco me da al sentir el viento caliente en mi cara, asco me da verme toda roja en la ventana. Enojada es poco. desilucionada mucho mejor. Angustia, rabia, impotencia desesperación...
No creo que se solucione ni mis pensamientos ni el atochamiento de gente.
Desde que nació la gran idea de cambiar nuestro transporte público, cambiaron varias cosas dentro de mi. Sin querer se volvió una revolcución sexual. No sé que similitud pueda tener... quizás el verde de las micros me calienta. Lo que tengo claro es que cada día tengo menos ganas de tomar ese metro. La idea me provoca nauseas, ganas de llorar, asfixia y sudor... no presisamente sudor y ternura... más bien de odio. Asco me da al sentir el viento caliente en mi cara, asco me da verme toda roja en la ventana. Enojada es poco. desilucionada mucho mejor. Angustia, rabia, impotencia desesperación...
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