
Please, please, please...
He tenido tanto tiempo estos días que hasta me ha alcanzado para ver esas películas romanticonas donde siempre el malo se queda con la estúpida que lo perdona (o al revés). Entonces hoy tomando el mejor desayuno del mundo (yogurt de guinda, frutillas picaditas y nueces) pensé en lo idiota que se vuelven las parejas cuando comienzan una relación formal y en lo patético que se escuchan hablando como tontos y poniéndose sobrenombres de animales, flores, objetos, etc. Y me di cuenta que ese es el primer gran error que cometen (cometí alguna vez), cambiarse el nombre, llamarse de otra forma, apodos que solo la pareja se puede decir porque para un amigo(a) sería vergonzoso llamarlos así (oso, gordo, amor, etc). Desde ese momento (que imagino o recuerdo es como al mes de pololeo) comenzamos nuestra transformación y a encerrarnos en un mundo "ideal" que en realidad no nos pertenece y que es tan frágil que a veces ni siquiera existe y de ahí toda esa "magia" que te hace pensar que eres único y especial. Pero la verdad es que todo lo lindo dura poco y que desde que nos empezamos a poner sobrenombres empezamos a cambiar y luego viene dejar de lado a los amigos, a la familia, los carretes, los "amigos especiales", etc. Si fuésemos un poco más despiertos en el momento en que nos empezamos a enamorar podríamos controlar la situación, pero estúpidamente nos dejamos llevar y la química y los besos y las historias y los dolores de guata y toda esa mierda que después te hace sufrir infinito. Lo bueno de esto es que ya sé cual es el primer paso para no comenzar cagandola. NO ponga sobrenombres, él o ella ya tienen un nombre y por el tiempo que esté con esa persona, ese nombre será tan suyo, como de él (o ella) pero no me venga a inventar webadas nuevas.
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