26 nov 2009

10.08.2009


Apretadita

Los nudillos de mis dedos están morados, no todos pero la gran mayoría. Me duelen por tirar los pantalones, parece que me quedan extremadamente apegados a la carne y se me bajan de la otra... del culo específicamente. Es que tener las uñas largas nada me hace fácil, las notas no suenan igual y la colita queda al aire rápidamente. Para el resto puede ser hasta gracioso, pero no se vayan a reír cuando le tenga que ayudar a la vieja de Las Condes a subir la tonta maleta unas treinta escaleras en U de Santiago, es que ni con las mil gracias se me pasa el rojizo de la cara. Me duelen los dedos, los huesos, los rasguños y la soledad de hoy. Entonces me miro en el metro y los veo a ellos mirándome, es que parece que esto de que se vea algo más, no es tan malo después de todo, remedia el dolor físico y hace la soledad menos perceptible.

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